Experiencia del Empleado

¿Que es y que no es la Experiencia del Empleado?

Que no es…

La Experiencia del Empleado (EE) no es un conjunto de beneficios adicionales como mesas de pin pon y gaseosas gratis en la sala de descanso. Si bien estos beneficios son fáciles de implementar y pueden hacer que los empleados se sientan mejor a corto plazo, la realidad es que esta clase de incentivos hacen muy poco para aumentar el compromiso de los empleados con la empresa.

La Experiencia del Empleado tampoco es la gestión del talento, ni es el desarrollo de recursos humanos. Nuevamente, estos son elementos importantes a considerar cuando se diseña la Experiencia del Empleado, pero son sólo piezas de un rompecabezas más grande.

La Experiencia del  Empleado tampoco es sinónimo de Satisfacción del Empleado; no estamos tratando de entender como se “siente” el empleado acerca de la organización.

Entonces, ¿que sí es?

Esta es la definición:

La Experiencia del empleado es la suma de las diversas percepciones que tienen los empleados sobre sus interacciones con la organización en la cual trabajan.

A primera vista esto parece una definición muy académica, pero cuando separamos los elementos se comienza a entender mucho mejor.

Cuando hablamos de “percepciones”, estamos hablando de la totalidad de las experiencias de un empleado. Por lo tanto, la Experiencia del Empleado es mucho más que salas de video juegos o viernes casuales. También estamos hablando de qué tan bien un gerente apoyó a un empleado el día que supo que su hijo estaba enfermo. O si la compañía realmente hizo algo para resolver las preocupaciones de sus empleados después de su última encuesta sobre el ambiente laboral. Este tipo de situaciones afectan la Experiencia del Empleado, tal vez más que todos los torneos de ping pong combinados.

Estamos hablando de “percepciones”, esto es, no se trata de lo que realmente sucedió; se trata de cómo el empleado percibió lo que sucedió. Por lo tanto, no es solo lo que la empresa ofrece a sus empleados; es la forma en que éstos perciben e interpretan las intenciones de la empresa. La experiencia puede ser buena o mala; puede ser positiva o negativa. Puede destruir su organización o transformarla en algo grandioso.

Una y otra vez encontramos que detrás de un gran resultado comercial se encuentra un individuo o un grupo de personas. Esta observación nos lleva a darnos cuenta de que el éxito no comienza con una hoja de cálculo, un slogan o con tecnología de punta. El éxito comienza y termina con los seres humanos.

¿Cómo establecer la experiencia correcta del empleado?

¿Cómo establezco la experiencia correcta (es decir, el entorno adecuado para el empleado) para poder ayudar a mi gente a obtener excelentes resultados?

Una vez que aceptas la idea que todo se trata de tu gente, entonces realmente comienzas a ver cómo la Experiencia del Empleado correcta puede ser transformadora. Por lo tanto, tu trabajo más importante como líder es diseñar, construir y mantener la Experiencia del Empleado correcta para que la suma de las percepciones de tus empleados, sea tal que aliente, produzca y saque lo mejor en tu gente-

Richard Branson resumió magistralmente la Experiencia del Empleado y su importancia cuando afirmó:

Mi filosofía siempre ha sido, si puede poner primero a su personal, a sus clientes en segundo lugar y a los accionistas en tercer lugar, al final, a los accionistas les va bien, a los clientes les va mejor y su personal permanece feliz.